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http://sincerco.com.ar/2017/04/30/la-desigualdad-es-un-componente-esencial-de-la-pobreza/
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"La desigualdad es un componente esencial de la pobreza”




Por Diego Carballido. Fotografía: Universidad del Hacer

“Doctor en Sociología, desarrollista, beatlemaníaco y tecladista fogonero”, así se presenta Daniel Schteingart en su espacio de twitter. Desde su @danyscht tiene una activa participación en la red social, donde intenta dar respuesta a los planteos de sus seguidores utilizando como argumento sus estudios en economía. También se lo puede escuchar en “Tarde para nada” el programa radial de María O´donnell en “Radio con Vos”, que tiene su repetidora en la ciudad en la FM 107.5 Y muchos de sus análisis, se pueden leer en una especie de blog  que funciona en el espacio: https://medium.com/@danyscht      

Su modo descontracturado de explicar los fenómenos socioeconómicos a nivel mundial, se vio reflejado a lo largo de toda la charla que se desarrolló en el aula 105 de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNR. El eje estaba puesto en la desigualdad y la pobreza en todo el globo terráqueo, pero las consultas de los asistentes llevaron la charla, de manera recurrente, a desentramar la lógica de la escena económica nacional de los últimos años. "La desigualdad es un componente esencial de la pobreza" fue una de las frases disparadoras de Schteingart.

A lo largo de su explicación se vieron cifras que compararon la situación de pobreza en distintos lugares del mundo. Demostrando que en los países latinoamericanos existe una notable diferencia entre aquellos más tienen y los sectores más desfavorecidos. A diferencia de economías como las de los países nórdicos, donde también hay pobreza, pero la brecha de desigualdad es más pequeña.



Todo depende de la canasta con que se mire

Para Schteingart., es de vital importancia homologar los parámetros de comparación a la hora de hablar de pobreza en el mundo, y trasladar cifras comparativas con respecto a nuestro país. “Tenemos que igualar las canastas básicas para trazar paralelos, porque cada país fija sus propias necesidades. Por ejemplo, en los países más desarrollados el umbral de mínimo de bienestar es más alto”, explicó Daniel, y aclaró que en los últimos años en nuestro país se modificó un valor importante con respecto a esta medición, "Argentina cambió la forma de medir la pobreza en el año 2016, y estableció una canasta básica 35% más cara debido a que se agregaron productos. Por ejemplo, antes teníamos 45 kg de comida y ahora tenemos 50 kg. Si usáramos la vieja canasta básica para medir, tendríamos un 18% de pobreza y, en cambio, tenemos un 30% en la actualidad. Es decir, hay un 12% que se deben a un cambio metodológico en la medición". Sin embargo, aclara que ese 30% actual es real y se traduce en un tercio de la población de nuestro país que no accede a las necesidades básicas establecidas por el INDEC.

Hecha esta aclaración, detalló lo que fueron las medidas tomadas desde el inicio de la nueva gestión del gobierno nacional "Lo primero que hizo el presidente Mauricio Marcri fue devaluar y bajar las retenciones. Eso sucedió en diciembre del 2015, en febrero del año siguiente subió las tarifas y el transporte, sobre todo en el AMBA –Área Metropolitana de Buenos Aires-. La inflación del año pasado fue del 40%, aproximadamente, y los salarios aumentaron un 33%, dejándolos 7 puntos por debajo. Por lo tanto, aumentó la inflación y subió la pobreza. Durante el 2015, la inflación fue del 26% pero las subas salariales estuvieron alrededor del 30%, es de decir, hubo una recuperación del poder adquisitivo y la población accedió a más canasta básica” 

Unas diapositivas con gráficos de líneas de puntos que suben y bajan, le sirvieron de herramienta para hacer más didáctica su explicación. Uno de estos dibujos presentó la evolución de la pobreza a lo largo de los últimos años en nuestro país. Claramente se evidencia una caída de la cantidad de personas en situación de pobreza, sobre todo en el período que va desde el 2003 hasta el 2008, para lo cual Schteingart explica que "El kirchnerismo, si juzgamos desde los números, realmente bajó la pobreza. El problema fue que se hablaba de una baja tan grande, que nadie les creyó”

Pobreza cero

Uno de los disparadores de la campaña electoral de Cambiemos, se basaba en la promesa de reducir a la pobreza a niveles imperceptibles, para lo cual, Schteingart desplegó un gráfico con mediciones a las que llamó “curvas de isopobreza”.  En donde los ejes eran, por un lado, el llamado Coeficiente de Gini relacionado con los impuestos que el Estado recauda por medio de las actividades productivas y el consumo. Y por otro lado, estaba el eje de la ·”torta de distribución” de las ganancias. “Si distribuimos poco, tenemos que crecer mucho, a un ritmo del 12% anual. De esta forma, llegaríamos a la pobreza cero en 20 años. Es decir, no reduciríamos la desigualdad pero creceríamos económicamente al aumentar la torta de distribución. Un modelo parecido al de Chile, donde no baja la desigualdad pero baja la pobreza. En Venezuela, en los últimos años, bajó la desigualdad pero se estancó la torta de distribución” desarrolló Daniel. “¿El efecto derrame?” consultó uno de los asistentes. "Así es. En Argentina no funcionó, pero no se puede negar que en Chile el Coeficiente de Gini permanece constante y la pobreza baja. Entiendo que a las personas de izquierda les moleste, pero es un hecho que ocurre. Así como a las personas de derecha les duele que Noruega sea tan intervencionista, con un Estado enorme, y es uno de los países con el mayor desarrollo humano. Con esto, quiero decir que la realidad es compleja y todos los modelos tienen sus variantes" respondió Schteingart. De acuerdo a su visión, el período kirchnerista impulsó un crecimiento del intervencionismo del Estado pero no fue buena la calidad en la que se llevó a cabo. "El cepo fue un error grave porque no frenó la fuga de capitales y cayeron las reservas. Durante el año 2011, la inflación fue del 35%, pudiendo subir las tasas de interés o generar impuestos para pesificar la economía. En cambio, se buscó una “cultura desdolarizadora”, planchando la economía cuando estaba la posibilidad del crecimiento. Había que tomar cierta deuda porque era ridículo seguir desendeudándote cuando ya no había más reservas. Era necesario el crecimiento para seguir ampliando la torta de distribución, sin armar revuelo político”.

Un estratégico equilibrio entre la interacción de ambas variables, crecimiento de la economía en paralelo con la baja del costo del Coeficiente de Gini, para Schteingart, sería una de las posibilidades más potable de aplicar a nuestra economía.

¿Cómo crecemos?

“Hay sectores que tienen la capacidad de traccionar la economía. Algo que los economistas llaman “encadenamiento”. La industria es un sector que tracciona mucho. Por cada puesto de trabajo que se genera en el sector industrial, se crean  2,5 puestos extras en otro sector de la economía. A diferencia, por ejemplo, del agro que por cada puesto genera sólo 0,5 puestos extras” reveló Daniel, y dejó en claro que "Es importante crecer pero más relevante es ver cómo se crece. Para que el crecimiento sea inclusivo desde el empleo y, a su vez, se pueda retroalimentar”.

Sin embargo, el especialista, dejó en claro que todas las políticas de industrialización llevadas a cabo por un país, tienen un correlato en el escenario internacional, y generan un cierto “ruido” hasta que se ubican en la cadena productiva mundial. Para lo cual, son importantes las alianzas estratégicas que diagramen los distintos Estados. "Hay pocos países que pasaron de subdesarrollados a desarrollados sin viento a favor de la política internacional" concluyó Schteingart.
Post date: 2017-04-30 14:17:14
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Post modified date: 2018-01-29 14:25:23
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