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“El mercado librado a su dinámica genera desigualdad”   




Dossier de Economía es un espacio donde Sin Cerco sale en búsqueda de la palabra de distintos economistas, que se desempeñan a tanto a nivel local como nacional, con el objetivo de convertirse en una herramienta de comprensión de un tema que nos atraviesa a todos en nuestro cotidiano vivir: la economía.

En un momento en donde nos acercamos paulatinamente al final del 2016, y al cumplirse  un año de la asunción del nuevo presidente, compartimos una serie de entrevistas con la mirada puesta en el presupuesto nacional para el año próximo y las primeras conclusiones, en materia económica, de lo sucedido en este tiempo.

Miradas que intentarán ser una ayuda a la hora de pensar nuestro presente. Visiones que nos permitirán, anclados en un eje de cifras y estadísticas, trazar las primeras líneas de nuestro futuro inmediato.

 

Dossier de Economía. Capítulo uno

Son casi las cinco de la tarde y veo atravesar la puerta del bar al Licenciado en Economía Lavih Abraham. Un tanto apresurado en su paso, se saluda con los mozos del lugar y me pide disculpas por la demora. Sólo fueron cinco minutos, le digo, no es nada. El perfil de Lavih no parece encajar con el estereotipo tradicional que circula alrededor de los economistas, esos personajes propios de las películas, tan estrictos en sus palabras como el nudo de sus corbatas. O los otros, los oficinistas que ofician de columnistas económicos en algún noticiero de horario central.  Lavih escapa a ese preconcepto y conversa de manera accesible sobre temas que no lo son, por su complejidad o por su tecnicismo. Además de ser asistente técnico en el bloque de concejales de Ciudad Futura, Abraham, se desempeña como economista en el ámbito privado y como docente en la universidad. Nos sirven el café, y comenzamos a hablar:

 

El presupuesto nacional para el 2017 todavía no se aprobó y ya hay manifestaciones en la calle ¿por qué?

-Está relacionado con qué delegaciones o ministerios se van a utilizar los recursos. En ese sentido, notamos varios cambios con respecto a la política que se tuvo en la última década. En particular, hay datos que lo demuestran, por ejemplo el caso de Ciencia y Técnica que fueron los que salieron a la calle a protestar. Para comparar hay que hacer un ejercicio; el presupuesto va a crecer un 22% con respecto al 2016, eso se da porque hay inflación y el presupuesto se debe adaptar cada año. Pero si evaluamos cada uno de los ministerios donde se va a destinar ese incremento, y alguno incrementa sus valores por encima de ese 22%, quiere decir que se está quedando con una porción del presupuesto de otro ministerio y ahí hay una intención política. Por ejemplo, el ministerio de Cultura tiene presupuestado para 2017 un crecimiento del 4.4%, prácticamente nada, pasa de 3.400 millones a 3.550 millones para el año que viene. Si tenemos en cuenta la inflación prevista, ese incremento es una pérdida real. En Ciencia y Técnica se da un caso similar, en la primera versión del presupuesto se preveía un crecimiento del 15%, por lo tanto significa que va a crecer por debajo de lo previsto. En valores reales, en estas áreas se va a perder frente a la inflación. 

¿Y esa diferencia en el presupuesto, como se sobrelleva en la práctica?

-Un presupuesto menor significa menores partidas, y una baja en los bienes y servicios que provee el Estado. Si se trata de cultura, por ejemplo, serán menos becas y subsidios en el Instituto nacional de cine, o menos partidas para el teatro. En Ciencia y Técnica, serán menos becarios de CONICET, y así según cada ministerio.

¿Hay más recortes en áreas significativas?

-En Salud, hay un crecimiento de apenas el 5%. Eso significa que todo lo relacionado a la salud dependiente de la Nación, tendrá una reducción. Si bien la Salud está a cargo de la provincias, hay muchos programa de medicamentos que son nacionales. En Energía también hay una gran caída, relacionada a la desaparición de los subsidios al gas y a la luz, porque el Estado se venía haciendo cargo de una parte de nuestras facturas, aquello que algunos llaman salario indirecto, por lo tanto tendremos una pérdida del poder adquisitivo del salario que ya vimos en parte este año y se va a reflejar con más fuerza el año que viene. Y por otro lado, existe un aumento desproporcionado de los pagos de deuda pública, ya que crecen un 32% con respecto a este año.

¿Cuáles son esos pagos de deuda?

-Es lo que se denomina deuda externa. Nunca dejamos de pagarla pero, para el año próximo, va a tener un lugar de importancia dentro del presupuesto. Siempre ocupó un 9,7% del presupuesto y ahora pasa a un 10.5%, en comparación con Ciencia y Tecnología que ocupa el 0.6% del total.     

Los recortes en el presupuesto ¿responden a un modelo económico o son coyunturales?

-Es un modelo que se hace visible a través de una lectura técnica del presupuesto, o más bien de su  discurso. En algunos párrafos se menciona que habrá un incremento presupuestario porque se van a eliminar "distorsiones de la economía que afectan la eficiente asignación de recursos". Se refiere a una idea muy liberal, donde la economía y los mercados funcionan de manera natural, se acomodan por sí mismos, y si el Estado interviene es una "distorsión". Nos dicen que la asignación de recursos que hace el mercado es óptima y eficiente, y cuando interviene el Estado deja de serlo. 

Si olvidamos experiencias pasadas, y hacemos un esfuerzo por ser benévolos con este modelo ¿Está comprobado que funciona? ¿Cómo se puede pensar en la prosperidad de un país con un modelo de exclusión?

-El mercado dejado a su libre albedrío no funciona. En realidad, es una declaración de principios. El Estado va a seguir siendo muy fuerte e interviniendo a través de sus impuestos y demás, y no es que efectivamente desaparezca. Concretamente, mientras menos Estado hay en la economía, el mercado queda librado a su propia dinámica y produce una concentración de recursos en los grandes capitales. Aquellos que tengan mayor capital acumulado van a crecer en mayor medida que los más pequeños, una realidad que tiene tantos años como el capitalismo. El mercado librado a su dinámica genera desigualdad y por eso debe intervenir el Estado. 

Si se pretende una reducción del Estado ¿Con qué objetivo se toma deuda internacional? ¿Dónde van a parar esos recursos?

-Básicamente, se toma deuda para acceder a las divisas, a los dólares, porque son un bien escaso. Salvo para EEUU que los fabrica, los demás países debemos hacernos de dólares, y eso se logra a través de las exportaciones, es decir vendiendo al resto del mundo y cobrando en dólares. La deuda se toma para tener esos dólares y quitar el famoso "cepo cambiario", y a partir de allí, la gente accede de manera libre a la moneda norteamericana, se puede importar libremente o para que las empresas multinacionales con sede en Argentina, cuando obtienen sus ganancias en pesos, las puedan transformar en dólares. Durante los últimos años, hubo muchas restricciones para que esas empresas no se puedan llevar los dólares del país, se las obligaba a que los reinviertan. A través de la toma de deuda, se les permite a estas empresas remitir sus ganancias libremente al extranjero. 

¿Ósea que la toma de deuda es un beneficio para las empresas multinacionales?

-No necesariamente, pero en gran medida sí. El común de la gente lo ve reflejado en la no existencia de una restricción externa. Es un tanto complejo de explicar, pero podríamos decir que cada país se encuentra con una restricción con respecto a sus dólares, que sirven para comprar aquellas cosas que no produce. A medida que la población crece en ingresos, como sucedió en los últimos años, sofistica su propio consumo y empieza a consumir productos importados, para eso hacen falta los dólares. La decisión de cómo utilizar esos dólares es política. Se pueden usar en tener iphone y computadoras baratas, o se puede utilizar para importar maquinarias para la producción. Si tomamos deuda, se puede relajar esa decisión política y podemos comprar productos importados baratos, la gente se puede ir a Miami sin pagar un dólar turista, todo a costa de un compromiso futuro de pago.

¿Cuantas deudas se tomó en lo que va del año?

-En total fueron 50.000 millones de dólares, es mucho dinero. 

En economía, hay un ciclo que parece no resolverse: crecimiento del mercado interno, mejoras de algunas clases sociales, inflación y finalmente ajuste.

-Es un tema bastante estudiado en la literatura económica argentina. Algunos lo llaman "el péndulo argentino", entre otros nombres, se relaciona con qué tipo de bienes exportamos, como carne y cereales, y ante el crecimiento producido hay que devaluar, pero esa devaluación encarece los alimentos. En los años sesenta se logró escapar de este círculo, a partir de una mejora en la industria y fuimos capaces de sustituir importaciones, sofisticar la propia producción local y no fueron necesarios los dólares. Es un modelo de Estado que durante los años sesenta y setenta atravesó varios tipos de gobiernos, desde el desarrollismo hasta el Rodrigazo, y hubo un crecimiento sin el límite estructural de la falta de dólares.      

De acuerdo a lo charlado, vamos camino a un modelo neoliberal como ya vivimos en otras épocas. ¿Crees que la población lo va a aceptar sin oponerse? 

-Las reacciones de parte de la gente no sé cuáles van a ser, sí creo que muchas de las prestaciones del Estado son derechos adquiridos y va a costar reducirlos. Sin embargo, vale decir que se establecen restricciones, por ejemplo, a través de una resolución interna del Banco Central, y son modificaciones sutiles que no se comunican y  producen una desfinanciación del Estado, sin la salida de la gente a la calle a protestar. Se requiere de mucha organización y el peronismo no parece ser el articulador de las necesidades de la gente, ni la burocracia sindical tampoco.

Desde una óptica liberal ¿Cómo se produciría una activación de la economía?¿El efecto derrame?

-Tal cual, el efecto derrame. Es decir, la venida de inversiones extranjeras que traerán bienestar y progreso, y esos recursos se derramarán en el resto de la población. Esas inversiones deberían provocar proveedores locales que generarían empleos. En la realidad, esto está lejos de que pase. En los años noventa, las inversiones que vinieron fueron para comprar objetos que ya existían en el país y no para instalar fábricas. Otro argumento, es la compra de objetos extranjeros a bajo precio, pero el mercado local tiene pocas empresas capaces de importar, y serán ellas quienes los vendan al precio que decidan, teniendo ganancias extraordinarias y provocando el cierre de fábricas locales.  

Se argumenta, desde el gobierno nacional, que el ajuste es necesario porque venimos de una época de despilfarro ¿Es real esa visión?

-Es un error pensar que hubo una fiesta porque se produjo una distribución del ingreso, es casi de un cinismo aterrador. Pensar que, la clase media se vaya de vacaciones o pueda comer asados habitualmente, es un despilfarro, por lo menos es cínico.

¿Hubo una movilidad social en los últimos años?

-Claro que sí, junto con una reducción de la pobreza y las clases populares accedieron a bienes que antes no podían. Obviamente, en términos relativos siguió habiendo pobres pero hubo una mejora. No deja de ser cruel decirle al tipo que se pudo comprar una casa o un auto, por primera vez en tres generaciones, que se trata de una "fiesta" y que todavía sigue siendo pobre. Fue un modelo donde seguimos siendo un país periférico, con pobreza estructural, y no nos convertimos en Noruega pero porque no podemos ser Noruega, por una cuestión poblacional y  de contexto.        

 

 

 

 

 

 

 
Post date: 2016-11-30 21:14:00
Post date GMT: 2016-11-30 21:14:00

Post modified date: 2018-09-05 00:15:08
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